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¿Cómo reducir los impactos medioambientales en la cadena de valor del chocolate?

Escrito por: Alejandro Delgado

E

l chocolate es uno de los productos más disfrutados y consumidos en el planeta. Sin embargo, su producción y comercialización poco ética también genera efectos negativos sobre el medio ambiente, incluyendo la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la contaminación del agua y la emisión de gases de efecto invernadero. Por eso, es importante buscar formas de reducir estos impactos y promover una cadena de valor más sostenible y responsable.

Una de las estrategias para lograrlo es el uso de buenas prácticas agrícolas en el cultivo del cacao, que es la materia prima del chocolate. Estas prácticas incluyen el manejo integrado de plagas y enfermedades, la conservación del suelo y el agua, la diversificación de cultivos, y la certificación orgánica. Estas medidas contribuyen a mejorar la productividad y la calidad del cacao, a proteger los recursos naturales y a generar ingresos adicionales para los productores.

Otra estrategia es el fomento de la industria chocolatera local, que permite agregar valor al cacao y generar empleo y desarrollo en las zonas productoras. Además, al reducir la distancia entre el origen y el destino del producto, se disminuyen los costos de transporte y las emisiones de carbono. Asimismo, se puede impulsar el consumo responsable de chocolate, que implica elegir productos con certificaciones ambientales y sociales, como el comercio justo, el sello verde o el sello de carbono neutro.

Esta creciente demanda es sin duda entonces una gran oportunidad para estas poblaciones. Sin embargo, enfrentamos también importantes retos. Como consumidores debemos ser conscientes de que los precios que se pagan sean suficientes para que estos productores obtengan una rentabilidad que les permita mejorar sus condiciones de vida, y además garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas en los que habitan, más aún cuando hoy en día existen ya presiones por el cambio climático que disminuyen la oferta -algunos estudios definen que el 90% por ciento de los cultivos de cacao actuales ya no serán aptos en 2050-.

Finalmente, se puede promover la innovación y la investigación en el sector chocolatero, que permitan desarrollar nuevos productos y procesos que minimicen los impactos ambientales.

Por ejemplo, se puede utilizar energías renovables en las fábricas de chocolate, reciclar los residuos orgánicos e inorgánicos que se generan, o crear envases biodegradables o reutilizables para los productos.

Estas son algunas de las acciones que se pueden implementar para reducir los impactos medioambientales durante la cadena de valor del chocolate fino y de aroma. De esta manera, se podrá disfrutar de este delicioso alimento sin comprometer el bienestar del planeta ni de las personas que lo producen.