ENVÍO GRATIS POR COMPRAS MAYORES A 39 €

PRODUCCIÓN SOSTENIBLE

La RAE define «sostenible» como: 

1. adj. Que se puede sostener. Opinión, situación sostenible. 

2. adj. Especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente. Desarrollo, economía sostenible.  

En esta definición se enmarca nuestra objetivo principal en Moxẽ. 

El cacao es un fruto noble, que permite preservar las tres aristas de lo que hemos definido como el triángulo virtuoso de la sostenibilidad. Una producción adecuada y el consumo responsable de cacao permite: 

(i) contribuir en los procesos de restauración de los ecosistemas naturales 

(ii) obtener beneficios justos para todas las personas involucradas en su producción y, 

(iii) beneficiar a quien lo consume. 

Si alguna de estas 3 condiciones no se cumple, se rompe el equilibrio de nuestro triángulo virtuoso, haciendo de todo el proceso algo insostenible. 

El impacto sobre el medio ambiente de los procesos de producción y consumo de cacao se puede observar y controlar a través de diversos elementos:

  1. Impactos generados por las plantaciones de árboles de cacao

Los cultivos desarrollados en el marco de proyectos de restauración del ecosistema, en geografías donde los árboles son nativos y por tanto contribuyen a la conservación de la fauna y flora- realizando un correcto manejo de residuos, cuidando las fuentes hídricas, entre otros factores- permiten lograr un impacto positivo sobre los ecosistemas y preservar el medio ambiente, la fuente de la vida y el orígen de nuestro preciado fruto. 

  1. Impactos generados por los empaques:

Los papeles y demás materiales utilizados en las envolturas y embalajes deben preservar un delicado equilibrio entre, por una parte, garantizar las condiciones fitosanitarias y de durabilidad para contener un producto natural y perecedero y, por otra parte, minimizar la cantidad de material utilizado, garantizar la posibilidad de ser reciclado o compostado y de esta forma ser devuelto al ciclo natural sin generar polución que afecte los ecosistemas.

  1. Impactos generados por el transporte:

La movilización de productos requiere necesariamente consumo de energía, más aún si se tiene en cuenta que el cacao sólo puede producirse en ciertas zonas del mundo. El reto en este sentido consiste en poder hacer llegar este noble fruto a todos, minimizando el consumo de energía.

  1. Impactos generados en el bienestar humano

El consumo de cacao genera placer, reduce la ansiedad, relaja, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, y mejora el proceso digestivo siendo alto en fibra. Además, permite aportar positivamente a todos los actores de la cadena y a los procesos de restauración de nuestro ambiente, mejorando nuestro entorno natural e impactando positivamente nuestra salud. Todos estos beneficios son mucho mayores cuando se consume cacao orgánico (libre de químicos o pesticidas). 

La sostenibilidad social se define como la obtención de beneficios justos para todos los grupos de personas que hacen parte de la cadena de valor del cacao, involucrando una enorme diversidad de actores, ya que el cacao viaja desde árboles ubicados en territorios remotos, hasta llegar a los paladares más sofisticados del mundo. En este largo camino participan agricultores, técnicos, proveedores de insumos, herramientas y maquinarias, transportadores, fabricantes de chocolates, productores de papeles y productos de embalaje, imprentas, catadores, servidores públicos, entre otros. 

Cada uno de estos grupos vive en distintos entornos y se enfrenta por tanto a retos específicos para garantizar su bienestar. Por poner especial atención en los cacaoteros -como se denomina a los agricultores del sector-, en la mayoría de los casos son familias que viven en condiciones de vulnerabilidad extrema. Aún hoy día, seguimos teniendo el reto de garantizar para ellos condiciones dignas, sin trabajo infantil, con acceso a servicios básicos como vivienda, salud y educación. 

Ya existen en el sector programas y prácticas que ayudan en este camino de lograr la sostenibilidad social. Estas incluyen, el pago de mejores precios por el grano, apoyo técnico, formación a las asociaciones o cooperativas para acceder a más mercados, acceso a financiación para comprar herramientas de trabajo y construir infraestructura que a su vez les permita mejorar la calidad del cacao, tales como centros de beneficio para la fermentación, secado y clasificación del grano, entre otras. 

En países como Colombia, donde las zonas de cultivo de cacao han sido históricamente habitadas por campesinos, poblaciones afro e indígenas, existen situaciones adicionales de riesgo derivadas de la existencia de cultivos ilícitos, desplazamientos forzados y guerra en sus territorios. En estos lugares, se han implementado programas de sustitución de cultivo y reinserción para ex-combatientes, que han sido fundamentales para lograr la sostenibilidad social.  

Todos estos son ejemplos de programas y prácticas que contribuyen de forma efectiva a que las poblaciones vulnerables tengan cultivos más rentables, puedan acceder a mejores condiciones de vida, para que la producción de cacao sea sostenible. 

En un mundo que se enfrenta a presiones generadas por el cambio climático y el crecimiento poblacional, con escasez de recursos esenciales para la vida como el agua y el alimento, es prioritario procurar que nuestro consumo se dirija hacia productos elaborados bajo estándares de sostenibilidad ambiental y social como los descritos. De esta forma, no sólo disfrutamos de los grandes beneficios personales que nos trae consumir cacao, sino que también cooperamos en la conservación del medio ambiente y en el bienestar de grandes grupos de personas. Así somos parte del mantenimiento del triángulo virtuoso de la sostenibilidad.